Hurkacz se impone en Miami contra todos los pronósticos

Piden mucho por Haaland
abril 5, 2021
Fury se prepara para Joshua
abril 5, 2021

Hurkacz se impone en Miami contra todos los pronósticos

Ni uno de los grandes, que no estuvieron, ni los herederos (Daniil Medvedev, Alexander Zverev y Andrey Rublev cayeron), ni el fenómeno que viene tras ellos, Jannik Sinner. El Masters 1.000 de Miami fue para Hubert Hurkacz, que derrotó al italiano de 19 años por 7-6 (7/4) y 6-4 en 1h:44. Un campeón discreto, sin pedigrí, para relevar a Roger Federer, que levantó el trofeo en 2019 ya que en 2020 no se disputó por la pandemia.

Hurkacz (24 años) demostró que conoce al dedillo los resortes de juego de Sinner, compañero de dobles en dos torneos este año y su mejor amigo en el circuito. La presión de convertirse en el campeón más joven del Masters (Novak Djokovic lo logró con 19 años y diez meses en 2007) sí le pesó al transalpino, que había sido un témpano en semifinales ante Roberto Bautista y le remontó un set.

Sinner comenzó mal (0-3) pero Hurkacz no aprovechó las siguientes oportunidades de break y el prometedor italiano se colocó 6-5 y saque… Tenía el set y entregó el tie-break con tres errores. Pecados de juventud. El polaco, que cierra los ojos al golpear la bola, lo aprovechó. «Siempre lo he hecho, aunque sé que abrirlos me podría ayudar. En el futuro voy a intentar cambiar», dijo estos días en Florida… aunque quizá con el trofeo en el raquetero no sea ahora el momento.

En el segundo parcial, el vegano Hurkacz, que subirá desde el puesto 37º al 16º, aprovechó el bajón de Sinner para seguir desencadenando su recital. Seguro atrás, en el saque y en la red. Comenzó 4-0 y sólo debía gestionar su ventaja, pero se enredó con una rotura de Sinner para 4-2 y los nervios aparecieron. Sudó a la hora de cerrar, pero lo consiguió para ganar su tercer título tras Winston-Salem 2019 y Delray Beach 2021, convertirse en el primer polaco campeón de Masters 1.000 y saborear el mejor día de su carrera. Sinner, el futuro, tendrá que esperar. Pero está ahí. 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *