LeBron va construyendo su propio destino

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enero 14, 2022

LeBron va construyendo su propio destino

LeBron James repartió siete asistencias la noche del domingo 9 de enero, en la derrota de Los Angeles Lakers ante los Memphis Grizzlies en la Cypto.com Arena, y con ello superó a Oscar Robertson en el séptimo lugar en habilitaciones de todos los tiempos en la NBA.

Tras contabilizar la actuación de la noche del miércoles ante los Sacramento Kings, James acumula un total de 9,995 y está a 246 de empatar a otro ícono de los Lakers como Earvin ‘Magic’ Johnson y podría rebasarlo al paso de 37 partidos más, es decir, por ahí del próximo 5 de abril, cuando Los Angeles visite a los Phoenix Suns en el penúltimo partido de la temporada regular, si es que mantiene el promedio de asistencias actual.

James está promediando 6.6 asistencias por encuentro en la temporada 2021-22, y aunque su media de habilitaciones actual es el más bajo desde la campaña 2013-14, cuando militaba con el Miami Heat y que fue de 6.3 por partido, podría conseguir el hito incluso antes, de cierto modo influenciado si Anthony Davis regresa en unas 2-3 semanas (rodilla izquierda), ya recuperado de su lesión.

Para hacerlo aún más claro, los jugadores que integran el Top 10 de asistencias en la historia de la NBA son guardias o armadores, LeBron es el único con denominación como delantero dentro de ese grupo.

En ese listado están grandes generadores de juego como John Stockton, Jason Kidd, Chris Paul, Steve Nash, Mark Jackson, Magic Johnson, Oscar Robertson, Isiah Thomas y Gary Payton.

En resumen, esa teoría o argumento de que LeBron es un jugador egoísta, no cabe, no es congruente, sobre todo cuando los números son tan contundentes y contrastan con tanta claridad. ¿Cómo se le puede llamar de ese modo a un jugador que reparte juego y comparte el balón en tal proporción?

LOS ANGELES, CALIFORNIA - Enero 9: LeBron James #6 de Los Angeles Lakers busca pasar el balón durante el partido ante los Memphis Grizzlies en la Crypto.com Arena. (Foto por Katelyn Mulcahy/Getty Images)
LOS ANGELES, CALIFORNIA – Enero 9: LeBron James #6 de Los Angeles Lakers busca pasar el balón durante el partido ante los Memphis Grizzlies en la Crypto.com Arena. (Foto por Katelyn Mulcahy/Getty Images)

Y, es más, sumando a la ecuación, en los cuatro títulos que ha conseguido James, particularmente durante las Finales de la NBA, ha encabezado ya sea al Heat, a los Cleveland Cavaliers o a los Lakers en las tres estadísticas más importantes en el basquetbol: puntos, rebotes y asistencias.

Algo que, por ejemplo, Michael Jordan nunca pudo lograr en sus seis campeonatos con los Chicago Bulls, para ponerlo en perspectiva y con quien frecuentemente se hace una puntual y directa comparativa con LeBron.

El hecho de que LeBron domine en las Finales que gana en esas tres áreas es solo un síntoma de su polivalencia, por un lado, pero por otro, se puede hablar también con justicia de que se trata de un jugador muy completo, que domina en varios aspectos del juego, no solo anotando (que no es poca cosa y que requiere un análisis aparte), sino también repartiendo el juego y recuperando el balón en los tableros.

LeBron, el anotador

A raíz de la mencionada lesión de Anthony Davis, el pasado 17 de diciembre, en la rodilla izquierda, la problemática de los Lakers para ganar juegos y competir ante los equipos que conforman el nuevo orden en el Oeste se agravaron, y eso ha tenido que alterar el modo de operatividad de LeBron.https://www.youtube.com/embed/x9i5bxVXRXE?rel=0

Actualmente James, de 37 años, promedia 28.9 puntos por juego, una media que le vale para ser el segundo mejor anotador de la NBA en la presente campaña, solo por detrás de Kevin Durant (29.8) —quien es cuatro años más joven— y es la cifra más alta en anotación para LeBron desde 2009-10, cuando promedió 29.7 unidades por encuentro, su último año en Cleveland antes de irse a Miami, una campaña en la que ganó el MVP de la liga.

Durante la ausencia de Davis en el lineup de los Lakers, James ha tenido que redoblar esfuerzos a la ofensiva para evitar que el equipo se hunda en la siempre competitiva Conferencia del Oeste, sumando desde entonces nueve partidos de 30 o más puntos y hasta uno de 43 a lo largo de los 11 cotejos que hasta ahora se ha perdido su comparsa al ataque.

Y una cosa lleva a la otra, pues a raíz de esa sólida inyección ofensiva, LeBron sigue subiendo como la espuma en otro aspecto del juego, que es el de los puntos, y por el que a veces se le ha dado una reputación de personalista que, como lo corroboran las estadísticas, es una teoría frágil, por llamarle eufemísticamente.

Está a 689 puntos de alcanzar a Karl Malone como el segundo lugar de todos los tiempos entre los mejores anotadores, un hito que podría conseguir dentro de 24 juegos (de mantener el promedio que hasta ahora tiene), por ahí del 11 de marzo cuando los Lakers reciban a los Washington Wizards.

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